Wednesday, September 20, 2017

Traicionando al maestro alquimista y a la alquimia en general


Hace muchos años que llevamos en Internet navegando en silencio, desde aquel lejano día de 2005 en que decidimos llevar a cabo el proyecto web de tener libros virtuales en una biblioteca de alquimia llamada Agricultura Celeste (click aquí para visitarla). 

Como dijimos el 4 de noviembre de 2014, Rhoend.com era un nuevo website que manejaría uno de nuestros más fervientes colaboradores, cuyo nombre hoy día se lo conoce como Roark Rhoend

A lo largo de los meses fuimos testigos de cómo muchísimos alquimistas iniciaron un fervoroso ataque a este alquimista. Seguimos día tras día cómo intentaron derrumbarlo empleando el arma más deshonrosa que puede utilizar el hombre que es la calumnia

Lo acusaron de todas las vilezas sobre esta tierra, y cuando no pudieron más con él, la emprendieron con sus discípulos más allegados. 

En esta suerte de monstruosa actividad ordinaria en la que se convirtió la sagrada ciencia de la alquimia vimos el espesor de la bajeza humana, y nos ha hecho recapacitar cuán lejos está el ser humano de la auténtica verdad y, por consiguiente y añadidura, de la Gran Obra alquímica. 

Muchos años pasaron, y muchas cosas aprendimos, entre ellas, que el fruto dorado de la piedra filosofal no es apto para cualquier ser humano. Y que entender los mecanismos del Espíritu de la Naturaleza puede volver insana a la persona porque es un conocimiento que está más allá de la comprensión humana. 

Este circo alquímico que se ha formado en torno a la figura ilustre de Rhoend, a quien ya no saben por dónde atacar, es el ejemplo más nítido de porque razón el alquimista guarda secretos y no los comparte. 

Una lección que aprendimos y llevaremos en resguardo con nosotros. 

Hubiéramos esperado de cualquier otra fuente esta difamación, proveniente de círculos de escepticismo por ejemplo, de los que nos hemos acostumbrado, pero no de los propios alquimistas que aprendieron de Rhoend los secretos y que ahora intentan erradicar con falsas acusaciones.

Thursday, December 8, 2016

El fraude de Jorge Diaz Crespo


Venimos hace tiempo observando los manejos pocos serios de Jorge Diaz Crespo, cuya intención radica en ensuciar el mundo de la alquimia y atentar contra los auténtico alquimistas que laboran en secreto y cuyo material sustrae para forjar libros que vende a personas de buena voluntad.

Desde aqui hacemos un llamamiento a los alquimistas para aumentar el hermetismo, y no proliferar más nada, ni siquiera una imagen, que ayude a los sinceros buscadores de la verdad, porque este hombre lucra con los conocimientos ajenos.

Esta medida es necesaria para evitar lo que hace este hombre autotitulado alquimista.

Les dejamos este informe que les abrirá los ojos ante este soplador.

Click aquì para ver el Fraude de Jorge Diaz Crespo, el falso alquimista

Tuesday, November 4, 2014

AVISO DE NUEVO WEBSITE

Ante todo, nos disculpamos por no haber atendido el correo que figura en esta web. Tras diseñar el blog, nos desconectamos prácticamente del mundo de Internet para trabajar en nuestros laboratorios. Recomendamos esta web: www.rhoend.blogspot.com donde un colaborador nuestro expondrá sus trabajos de labotario.

Tuesday, September 7, 2010

La Gran Obra : La vía Seca

Luego de algún tiempo desaparecidos, regresamos a este sitio para incorporar lo que nos pareció una magnifica muestra de labor en el horno, a aquellos que se inician en la vía seca.

Podrá ver que el resultado final es un polvo amarillento capaz de lograr una mínima transmutación. El oro se lleva a analizar a un laboratorio especializado en tales aleaciones.


L'Alchimie, Science et mysticisme 2/3
Cargado por Arcadya. - Reportajes sobre tecnología y noticias sobre ciencia.



L'Alchimie, Science et mysticisme 3/3
Cargado por Arcadya. - Explorar más videos de ciencia.

Saturday, May 9, 2009

“El imán del filósofo” - Transmutación alquímica del antimonio

Mediante la transformación alquímica, por ejemplo la transmutación del elemento antimonio, emerge un remedio significativo – para la opinión actual este proceso parece imposible pero ahora ha sido entendido en la Universidad de Munich. Nadie lo creía, pero ¡los alquimistas estaban en lo cierto!



Ulrich Arndt

“De entre todos los minerales, el antimonio contiene el mayor y más fuerte Arcano (remedio). Se purifica a sí mismo y al mismo tiempo a cualquier otra cosa que sea impura. Además, si no hay nada sano dentro del cuerpo, transforma el cuerpo impuro en uno puro, lo cual ha sido probado en casos de lepra.” De esta forma Paracelso elogia el extraordinario poder curativo del antimonio (Sämtliche Werke, vol. III, Aschner-edition, p. 151). Informes como este impulsaron a investigar la preparación de remedios alquímicos como el antimonio en la Facultad Médica de la Universidad de Munich. Actualmente el antimonio como metal es transformado mediante un proceso en el laboratorio alquímico, lo cual fue investigado en el marco de un doctorado. En la medicina actual, puede que a causa de su toxicidad, el antimonio es utilizado mayoritariamente en dosis muy pequeñas y solamente como vomitivo. Nunca nadie pensó minimamente que una transformación real de los elementos podría ser posible.


La verdadera razón para “producir oro”

La alquimia ha sido grabada en la memoria de la humanidad como “el arte de hacer oro”. En los diccionarios se han enfatizado las tentativas inútiles de los curanderos medievales por conseguirlo. Esta transmutación significa la transformación de un elemento químico estable en otro elemento (los inestables, los elementos radioactivos se degradan por sí solos en el curso de siglos o milenios y por lo tanto se transforman a ellos mismos en otro elemento). En la física moderna, estos procesos de transformación artificial sólo son posibles con la ayuda de partículas aceleradoras y utilizando grandes cantidades de energía y sólo se pueden llevar a cabo con una cantidad pequeña de átomos seleccionados. Sin embargo en la Alquimia, la transformación por ejemplo del plomo o el mercurio a oro se considera posible y es en realidad la prueba del arte supremo de un alquimista. Cualquiera que tenga éxito, también podrá producir el remedio supremo de la Alquimia, “la piedra filosofal”.

Así esta “prueba del metal” – en verdad es lo más espectacular – prueba que un alquimista tiene realmente el arcano más alto a su disposición, y que no da a sus pacientes ningún otro elixir menos laborioso y por lo tanto menos caro.
A pesar de ello, la transformación del oro no fue examinada en la Universidad de Munich. Con el procesamiento del antimonio, según las instrucciones del laboratorio alquímico, los médicos, sin pretenderlo, evidenciaron que en principio una transformación alquímica de este tipo es posible.” La desaparición del antimonio después de la extracción no ha sido clarificada”, resumió como resultado de su doctorado, el Dr. David Schein. Con esta observación objetiva él evita hábilmente cualquier insinuación de asombro absoluto de los científicos frente a este proceso: esto en realidad significa el derrumbe del conocimiento científico actual al respecto de los elementos químicos inalterables.

Además, en el espectacular proceso llevado a cabo, según las instrucciones del Dr. Schein del antiguo laboratorio alquímico, el venenoso mineral de antimonio, similar al arsénico, se convierte en un remedio no venenoso. Con este hecho, las recetas e informes antiguos sobre curación de Paracelso y Basilius Valentinus, fueron confirmados de forma asombrosa. Se diferenciaron mucho de la medicación de antimonio utilizada para curar en los últimos siglos. Debido a la buena reputación de que disfrutó Paracelso, los tan elogiados remedios de antimonio fueron distribuidos rápidamente, pero el conocimiento del procesamiento alquímico correcto, se fue olvidando cada vez más y los curanderos simplemente vendían agua de antimonio tóxica. Este uso incorrecto de los remedios llevó a que, a mediados del siglo XVII, los graduados en universidades médicas tuvieran que jurar que nunca usarían compuestos de antimonio o mercurio. Sin embargo, en 1666 esta prohibición fue revocada otra vez y se recomendó mantener solamente las dosis lo más bajas posible. Sólo unas cuantas personas sabían todavía cómo procesar completamente los remedios de antimonio no tóxicos.


Una fórmula de curación redescubierta

En 1978, en el marco de su doctorado en el campo de la medicina, David Schein quiso examinar la verdad del contenido de antiguas instrucciones para la producción de remedios alquímicos de antimonio de forma práctica. “¿Fue una sustancia antigua y altamente curativa olvidada?” se preguntó a sí mismo ante muchos textos médicos antiguos que hablaban de asombrosos éxitos médicos, debido al “cristal puntiagudo”, nombre que también se le daba al antimonio debido a su forma externa en aquel momento. De hecho, la aplicación de antimonio como remedio ha sido tradición durante miles de años. En el siglo XVI a.C. en el “Papiro de Eber” se afirmaba que los compuestos de antimonio podían utilizarse con éxito en las enfermedades de los ojos. En el primer siglo a. C. los doctores Romanos también lo utilizaron para las úlceras; y en la Edad Media además fue recomendado para tratar hemorroides, heridas, fístulas, cánceres de piel, lepra y otros males.

Por primera vez, Paracelso describió la aplicación interna del antimonio de una forma alquímica, sin embargo, debía ser “liberado de su toxicidad”. Describió el procesamiento del antimonio junto con un remedio universal para la purificación del cuerpo de “toxinas”. De la misma manera y forma en que el antimonio acaba siendo oro (en el sentido de purificación), el cuerpo también será perfecto. En realidad contiene la Esencia, que no deja que nada impuro se mezcle con lo puro” (Vol. III, p. 151).

Paracelso se refiere aquí a una característica asombrosa del antimonio: si se añade a una mezcla de metales fundidos, se asociará con el contenido de oro y se separará de los metales “impuros”. Debido a que el antimonio aparentemente “se come” y “extrae” de los metales preciosos, también fue llamado “el lobo de los metales” o “el imán del sabio” en tiempos antiguos. Esta aparente fuerza mágica del antimonio también ejerce un efecto similar en el hombre. Según el procesamiento alquímico, también separa lo “puro” de lo “impuro” y conduce lo “enfermo” (en el sentido de las “toxinas” depositadas, los productos metabólicos residuales y los agentes causantes de enfermedades) fuera del cuerpo. Según Paracelso, el aceite de antimonio, que suministra junto a la quinta esencia de los bálsamos (melissa), es el más intenso: “...igualmente el Antimonio sublimado, calcinado, reverberado y añadido al aceite, entonces date cuenta de la enorme utilidad, gran poder, gran virtud, y rápido efecto que revela y prueba” (Vol. III, p. 243). El aceite de antimonio “... será prescrito en Quinta Essentia Melissae” (Vol. III, p. 151).

En su doctorado, David Schein trabajó según la fórmula del alquimista Basilius Valentinus, quien llegó a ser muy conocido por su escrito “Triumph-Waggon del Antimonio”, publicado en 1604. Al principio, las instrucciones parecían muy simples aunque laboriosas: primero el mineral de antimonio, que consiste en una mezcla de diferentes óxidos de antimonio, especialmente de sulfuros, se calienta ligera y lentamente hasta que no haya vapor (debido a los vapores altamente tóxicos, los alquimistas principiantes ¡No deberían reproducir este proceso sin una bomba de vacío!). Entonces debe fundirse con cristal. Este cristal puede adoptar cualquier color del espectro y Basilius Valentinus y Paracelso lo vieron como un signo de que el antimonio contiene todas las cualidades. Dependiendo del procesamiento que se realice, el antimonio también podría utilizarse como un tipo de remedio universal para todas las enfermedades. De hecho, el Dr. Schein logró producir cristal de antimonio de color rojo, amarillo, naranja, verde, marrón, gris, blanco y negro variando partes de los diferentes óxidos y sulfuros del antimonio.

Valentinus recomienda utilizar sólo el cristal de antimonio de color dorado para seguir con el procesamiento. Después de enfriarse, debería molerse el cristal de antimonio muy fino. A continuación, sobre el polvo obtenido, se vierte muchas veces vinagre concentrado hasta que el color sea rojo-amarillo. Entonces el polvo se moja con agua de lluvia destilada 144 veces y, mediante destilación, se separa de ésta otra vez. Llegados a este punto, el producto resultante tiene – según Valentinus – un extraño gusto dulce, lo cual también ocurrió en el caso del procesamiento del Dr. Schein. Finalmente el polvo se empapa con alcohol. Primero el líquido se vuelve negro y en su superficie todos los colores del arco iris relucen de nuevo, y después se vuelve rojo. El líquido que ha aparecido es una tintura de antimonio que ahora es adecuada para la aplicación interna.


Componentes orgánicos desconocidos

La descripción de la producción parece muy simple –dura muchas semanas-, sin embargo, contiene muchos peligros. Aunque Basilius Valentinus fue muy preciso en comparación con otros escritos alquímicos, hoy en día el lenguaje antiguo y los códigos simbólicos son un estorbo suficiente para su simple realización. Por encima de todo, según el nivel de conocimiento actual en química, ciertos pasos de la producción son considerados simplemente impracticables o no razonables. Por ejemplo, la reacción descrita por Basilius Valentinus sobre los componentes del antimonio con el ácido acético y el alcohol es imposible según la opinión actual.

Por ello, el Dr. Schein estaba preparado para llevarse sorpresas desagradables y fue una gran sorpresa para él, que todas estas reacciones químicas “imposibles” en realidad tuvieran lugar en la forma en que estaban descritas. Él sólo tuvo que seguir las antiguas instrucciones de forma precisa – lo cual prueba otra vez la observación tan precisa que los alquimistas hacían de la naturaleza y su asombroso gran conocimiento.

El Dr. Schein sospechó que calentando y fundiendo el antimonio en cristal, la estructura física y espacial así como la disposición de las moléculas, el metal tóxico cambia, y ésta es la razón por la cual las reacciones químicas desconocidas se convierten en posibles. Mediante esto puede adoptar nuevas características. Al mismo tiempo, sin embargo, admite: “Hay un fenómeno cuya esencia no puede ser entendida con la ayuda del conocimiento actual.”

Finalmente el médico pudo confirmar la no toxicidad de los componentes resultantes, ya que “las tinturas de antimonio no son químicamente entendidas ni como un compuesto de antimonio ni contienen antimonio disuelto”. En cambio son complejos compuestos orgánicos, que todavía no han sido examinados en detalle. Éstos probablemente surgen de reacciones desconocidas del vinagre y del alcohol, ambos de origen orgánico, y el antimonio actúa como una especie de catalizador.


El orbe imperial simboliza el antimonio, es sostenido por Saturno, el cual vela por las fuerzas terrestres de los metales (de Isaak Hollandus: Hand des Philosophen” (La Mano del Filósofo)).

Respecto a esto, es asombroso que en el curso del procesamiento alquímico, el contenido tóxico del antimonio en la sustancia sólida que queda se ha reducido en un 60% y la parte que falta tampoco se halla en las tinturas extraídas. Así las sustancias sólidas contienen un 31% de antimonio puro antes de la extracción en alcohol, y después del procesamiento sólo contiene un 11%. Pero el extracto en sí mismo no contiene nada en absoluto de antimonio puro. Por lo tanto tiene que haber sucedido una transmutación del elemento. Los alquimistas eran muy conscientes de esta transformación: “Así principalmente el antimonio no es nada más que un veneno puro, y no un veneno menor, flojo y suave, si no un veneno altamente noble, de arriba abajo, incluso el mayor veneno mediante el cual se pueden matar hombres y animales,” avisa Basilius Valentinus en su “Triumph-Waggon del antimonio” y continúa: “Después del procesamiento de cristal puntiagudo uno no puede ya encontrar el veneno, ya que el antimonio debe ser transformado completamente mediante el arte de la espagíria (el procesamiento de laboratorio alquímico) y un remedio debe surgir del veneno.”


El poder curativo del antimonio

Desafortunadamente, David Schein no pudo investigar también el efecto curativo real de las esencias de antimonio en el marco de su doctorado. Su conclusión es la siguiente, “queda demostrado que todas las instrucciones examinadas son correctas en el “Triumph-Waggon del Antimonio” ... Aunque el altamente elogiado efecto de los componentes descritos no ha sido tomado en serio y ha sido descrito como tóxico, debería ser considerado con estos nuevos aspectos. Debería investigarse más el valor que pueden aportar a la medicina actual.”

Lo que aparentemente el Dr. Schein no sabía: Incluso hoy en día las tinturas de antimonio son producidas para utilizarse como remedio. Ya a comienzos del siglo XX Barón Alexander Von Bernus, el alquimista más renombrado y fundador del famoso “Laboratorium Soluna” en Donauwörth (Alemania) redescubrió las antiguas recetas alquímicas del antimonio de Basilius Valentinus para la terapia. Y hace unos dos años, Achim Stockardt, el redescubridor de la Esencia de Oro de Paracelso “Aurum Potabile”, también tuvo éxito en reproducir estos grandes remedios de antimonio según fórmulas antiguas de Paracelso: el aceite de antimonio combinado con la quintaesencia del bálsamo hacen el “Oleum antimonii”. Según la experiencia de doctores y de practicantes de la curación, el antimonio alivia el dolor de las articulaciones, la melalgia, y otras clases de dolor que puedan estar asociadas con depósitos. Además de esto, afecta a la enfermedad provocada tanto por bacterias como por virus. “Sin embargo, no está claro si esto es debido a los anti-efectos directos como los que ejercen los antibióticos, o si es responsable la propia respuesta inmunológica del cuerpo,” admite Anna Röcker, practicante de curación de Munich.

Obviamente Basilius Valentinus pensaba en una aplicación antibacteriana, ya que él recomendaba su ingestión para una mejor curación de heridas, “para que la fuente interna de secreción de la herida se seque”. Anna Röcker también utilizó con éxito componentes del antimonio para infecciones micóticas tales como la micosis intestinal o la Candida Albicans. Con el antimonio “el imán del filósofo”) podría ayudar en realidad a “expulsar todo lo impuro” como las bacterias, los virus y los hongos así como ciertos depósitos metabólicos, tal y como describieron Paracelso y Basilius Valentinus.

En su aspecto energético, el Antimonio es alquímicamente considerado el “remedio de base sólida” por excelencia. Así pues es capaz de reintegrar el cuerpo, el espíritu y el alma en ciclos rítmicos en la tierra. El símbolo tradicional del antimonio en la alquimia, el “orbe imperial” con la cruz encima del globo, representa el efecto integrador universal. Representa el poder de los cuatro elementos relacionados con los ciclos de la naturaleza. Los ritmos del hombre también le pertenecen como por ejemplo el ritmo de sueño y vigilia. Por ello el antimonio se usa, por ejemplo, para los desórdenes del sueño, los cuales pueden también estar relacionados con hablar mal de otros.


El antimonio como el “lobo de los metales”: El antimonio separa el oro de los metales impuros, lo cual se simboliza mediante el lobo comiéndose al rey viejo y enfermo. Con una separación posterior fundiendo el oro y el antimonio, se obtiene oro puro, el cual se simboliza en el trasfondo por el lobo quemado y el rey renacido surgiendo del fuego (de Michael Maier: “Atlanta fugiens”).

Rudolf Steiner, el fundador de la Antroposofía, afirmó que la razón del gran poder universal curativo del antimonio reside en una estrecha relación: Comparable al ser humano, que se encuentra entre el reino animal y el de los ángeles, el antimonio no es ni mineral, ni cristal ni metal – ambos son “seres entre”, dijo. Por lo tanto Steiner pensó: “El hombre en realidad es antimonio.”


Cristiano

Sunday, December 28, 2008

LABORATORIOS DE ALQUIMISTAS


Si pinchas la imagen podrás contemplar los laboratorios de alquimistas más famosos del mundo, con mucho material referido a la vía seca.

Esta información nos llega de Paulo de Brasil, hermano hérmetico desde hace muchos años. Y estos videos cobran un sentido mucho más profundo e interesante cuando sabemos que algunos de los videos corresponden al laboratorio de Schwaller de Lubicz, supuesto Fulcanelli para algunos, amigo de Fulcanelli para otros, en todo caso, en contacto con Fulcanelli.

Aqui de nuevo el enlace.

Debajo un video de ejemplo.

Saturday, December 27, 2008

ESTIBINA Y LA VIA SECA

A veces cuando se habla de alquimia, es inevitable hacer la mención a los fracasos de los muchos alquimistas que a lo largo de la historia han intentado cruzar la puerta que separa la realidad de la quimera.

En ese sentido, sería conveniente que repasaramos la historia moderna de uno o dos alquimistas contemporáneos, dedicados a la vía seca. Sus fracasos deberían decirnos algo al respecto de dicha vía y la utilización de minerales tóxicos como solución al dilema.

Por ejemplo, se piensa que Canseliet era un torpe que no sabía nada de su Vía Seca, cuando estaba en pleno mundillo de la alquimia, había presenciado una transmutación en vivo, y sabía muchas lenguas ademas de tener acceso a tratados que jamás quizá tendremos nosotros.

Pero se pretende decir que no sabía nada porque sencillamente en su libro no nos da la "receta" correcta, o se denotan mentiras o falsas operaciones ¿Acaso creen que un libro que va a ser destinado a miles de personas contenga la "receta" tal y como los que practican la vía seca la tienen?.

Conozco en la actualidad a tres alquimistas que hacen la Vía Seca y silencian sus conocimientos de forma sistematica en un foro reservado manejado por Rubellus Petrinus ¿Por qué entonces pretender que Canseliet lo diga a todo el mundo en su libro?

Por eso, en mi opinion, los engaños de Canseliet fueron deliverados (sólo hay que recordar que jamás quiso revelar la identidad de Fulcanelli para darnos cuenta que sabía mantener la boca cerrada). Sería juzgarlo apresuradamente en sus conceptos y tratarlo de ignorante, haciendo acopio de un falso orgullo.

Ahora, la verdad es que Canseliet fracasó en su obra. ¿Eso que nos dice? Juan ya aportó en este website su opinion sobre el Antimonio. Y podría yo añadir muchisimos casos más de alquimistas que fracasaron en la vía seca o con el Antimonio (estibina). No con ánimo de desalentar, sino de informar. Porque si rechazamos las experiencias de los demás porque consideramos que somos especiales y que nosotros sí podremos llevar a cabo la Obra nos engañamos.

Newton fue otro de los que fracasó ¿Alguien puede afirmar que sea más brillante que este hombre que definió nuestro actual modo de entender el mundo y el universo de forma tan impecable? Newton, una vez más, vemos que tenía acceso a tratados y gente de su época como nosotros no tenemos. Hizo el Regulo, y luego , los demás experimentos pero fracasó. Pasó muchos años intentándolo casi en una loca obsesión que no lo condujo a nada.

La lista de alquimistas se puede extender y lo importante aquí es destacar lo sospechoso que sería usar estibina y seguir una vía que, aunque en apariencia lógica y con sentido filosófico, puede ser un terrible engaño donde invirtamos años de estudio sin sentido.

En fin, cada cual hará lo que le parece. Pero siempre, siempre, siempre es mejor informarse antes de tomar caminos. Y no despreciar las experiencia de los alquimistas de la historia. Porque la filosofia puede ser muy interesante, pero el camino un engaño.


Cristiano

Monday, December 22, 2008

PARALELOS CON LA HISTORIA DEL ANCIANO H

Hace años atrás, tuve una entrevista inquietante con una persona de nombre Faruk. Me contó muchas historias de su vida, que realmente me parecieron increíbles. Desde encuentros con personajes desconocidos hasta visiones, en equipos electrónicos, de ¿fantasmas?. En fin, he comentado en mi otro sitio estas cosas, y las relaté sin analizarlas, tal y como las oí en su fecha.

Hoy me predispongo a hacerlo de nuevo. Pero esta vez, dar a luz la historia de su hallazgo de la "piedra". No cómo la obtuvo luego de años de esfuerzo. Sino, cómo se la obsequiaron.

En un café del centro de Buenos Aires, Argentina, me confesó estas palabras (perdí la grabación que tenía y recurro a mi memoria, lo básico e importante esta aquí:

- ¿Usted sabe cómo hacer la piedra?.

- Sí. Lo sé.

- ¿Y cómo descubrió este secreto, porque no es nada sencillo?.

- Pues hace tiempo atrás, en un bar de cierta región, una persona ingresó buscándome a mi. Tenía aspecto como de alemán, y me dio un recipiente con unas instrucciones. Al principio lo guarde todo y no le di importancia. ¿Quién era yo para que me diera eso? Pensé que se habría confundido, aunque igual lo guardé todo. Esta persona me dijo que volvería a verme más adelante. Pero todavía no lo hizo.

- ¿Qué le dio?.

- Un frasco con un polvo rojizo, pesadisimo, y un papel con unas instrucciones que decian que debía fundir plomo o mercurio y luego, añadir este polvo en una cantidad especifica envuelto en cera.

- ¿Lo hizo?.

- Al principio no le di importancia, lo deje ahí archivado con otras cosas. Pero un día, aburrido, lo probé. Y cuando lo hice se despertó mi fiebre por el oro. Porque pude convertir un pedazo de mercurio en oro de la mejor calidad, según pude constatar con un especialista.

- ¿Así como así?.

- Sí, se produjo como un leve y suave estallido en el crisol, y todo se tornó dorado. Pensé que era un teñido o algo así, incluso un truco, pero al analizarlo me di cuenta que tenía oro. Lo gasté todo intentando revelar cómo era que se hacía la piedra. Finalmente, luego de muchos años, de gastarme mucho dinero, descubrí el fuego secreto para hacerla.

- ¿Cuál es?.

- Pues el KOH.

A continuación me explicó una “receta” del todo parecida a la vía del anciano de Mendoza, aquella que relaté en este webblog. Luego, también me enteré, porque en este mundilllo todo es pequeño, que era conocido del anciano. Me dijo que no podía ponerla en práctica esa “formula” porque no tenía el espacio y el tiempo, y andaba medio mal de su estado (había sido operado hacía poco). No obstante, en su descripción, concordó en todos los detalles que me refirió el anciano.

¿Prueba que el anciano posiblemente haya tenido la piedra autentica? No lo sé. Pero sí es probable que la formula haya sido pasada a él por Faruk.

No obstante, a cada momento me doy cuenta que si no te revelan el secreto, difícilmente alguien pueda desentrañarlo de tratados. La verdad está esparcida aquí y allá. Y aunque tengamos un producto parecido a lo que pensamos que es la piedra, si no transmuta, no es alquimia, no es la Gran Obra, es un elaborado engaño.

Lo mejor que podemos hacer es trabajar, analizar concienzudamente todo, y no dejarnos engañarnos nunca por los alquimistas. Creo que sólo la naturaleza habla claro y firme.

S.Jarré

Saturday, November 15, 2008

COMO DESCUBRIR EL CAMINO EN ALQUIMIA

Parecería ser algo complicado encontrar una respuesta a este dilema que nos sumerge a todos más tarde o más temprano. Si no es la vía seca, preferimos la vía humeda, y sino, la vía de las amalgamas o la de Roger Caro y su cinabrio bendito.

Lo cierto es que, leyendo tratados y experiencias de otros hermanos, hemos ido con mucha humildad descubriendo cual es la clave para saber qué camino seguir. Tras ver los éxitos pocos fructuosos en las vías humedas tradicionales y la vía seca, llegamos a la conclusión de que toda vía que utilice elementos minerales tóxicos, no conduce a un buen asidero.

Conocimos hermanos que han sufrido gravemente no sólo una perdida économica de sus bienes, sino de su salud fisica al exponerse a dichos tóxicos. La idea de usar antimonio (veáse foto de regulo antimonial aqui al lado) como elemento clave de la obra es sugerida por ciertos quimicos en el siglo pasado y ha sido rechazada innumerables veces por ser considerado obtusa. No obstante, muchos creen que ahí está su camino.

El origen de la idea del Antimonio data del siglo 16 y principios del 17 precisamente. Antes de estas fechas casi ningún tratado lo menciona como elemento para la Obra o bien lo mencionan pero como un sendero falso para los no iniciados.

Al respecto, un hermano nuestro (Juan) refiere:

“¿De donde sale, pues, esta obsesión con el antimonio que se ve tanto en la literatura del siglo 17? A finales del siglo 16 y principios del 17 se publican dos obras que serán clave para desatar esta falsa idea de que los secretos de la alquimia yacen en esta sustancia, y no por la intención de sus autores originales, sino por culpa de las extrañas ideas e interpretaciones de un tercer autor. Estos dos libros son:

1- Los Secretos del Antimonio, de Alexander von Suchten
2- El Carro Triunfal del Antimonio, atribuido, al igual que varias otras obras, a un tal "Basilio Valentin" (seudónimo)


Sin embargo estas dos obras, las primeras en concentrarse sobre esta sustancia, no pretenden en ningún sitio que la Piedra Filosofal se pueda manufacturar con el antimonio.

Von Suchten, por su parte, no dice nada sobre manufacturar "tinturas", ni mucho menos la Piedra, con el antimonio vulgar y su régulo (i.e. la estibina y el antimonio metálico.) Su intención es la síntesis directa de metales, tanto preciosos (plata, oro) como base (plomo, estaño, cobre, etc.) Después de una serie de experimentos con el mercurio destilado a partir de amalgamas antimoniales de plata, Suchten llega a la conclusión de que, exceptuando tan solo un proceso que el cree que da una pequeña cantidad de oro (*), no se produjo ningún metal artificial por ninguna de estas manipulaciones. Suchten, pues, termina su tratado rechazando practicamente todas estas manipulaciones con el antimonio vulgar.

Basilio Valentin, por su parte, pretende que del antimonio se pueden hacer "tinturas particulares" , pero no la Piedra. Esto creo que no hace falta decirlo con mas detalle ya que la mayoría de aficionados a la alquimia de hoy en día conocen este tratado y lo han leído, al contrario que el de von Suchten, que parece haber caído mas o menos en el olvido, aunque en el siglo 17 era muy popular.

Ahora bien, si estos dos autores en ningún lado dicen que la Piedra se puede hacer con la estibina o su régulo, ¿de donde sale la obsesión con esta sustancia en el siglo 17? La respuesta: George Starkey. Recientemente varios de sus cuadernos de notas de laboratorio han sido publicados por Lawrence M. Principe y William R. Newman.

En ellos se puede ver fácilmente que este "chimico" conocía la obra de Suchten, pero al parecer no la entendió bien, porque cree que la destilación de las amalgamas antimoniales es la "clave" para obtener el "mercurio filosófico" para hacer la Piedra, a pesar de que Suchten no dice nada por el estilo. Pero si sus cuadernos de notas de laboratorio no fueron nunca publicados hasta hace poco, ¿cómo puede ser posible que él sea el principal responsable de difundir tales ideas y especulaciones? La respuesta es un poco compleja, y la podríamos resumir en dos puntos:

1- Según Newman y Principe, Starkey es el verdadero autor de las obras del tal "Ireneo Filaleteo". Escribiendo bajo dicho seudónimo, Starkey difundió sus ideas antimoniales entre los aficionados a la alquimia del siglo 17.
2- Starkey estaba en contacto, directo o indirecto, con importantes autores científicos de la época, como Robert Boyle e Isaac Newton, ambos aficionados a la investigación alquímica.


No voy a entrar en una discusión sobre el primer punto, ya que es un poco complicado y la evidencia que Newman ha presentado en favor de la teoría de que Starkey es "Ireneo Filaleteo" es muy incriminante, pero no 100% definitiva. A todos los interesados en este tema les recomiendo que lean los dos siguientes artículos de William R. Newman:

1- The Authorship of the Introitus Apertus ad Occlusum Regis Palatium (en Alchemy Revisited, Leiden, 1990. Páginas 139-44. )
2- Prophecy and Alchemy: the origin of Eirenaeus Philalethes (en Ambix, Vol. 37, Parte 3, Noviembre 1990. Páginas 97-115.)


El otro punto, sin embargo, es indiscutible. Starkey era amigo personal de Robert Boyle, y este a su vez conocía a Isaac Newton, por no mencionar a otros famosos personajes de aquellos tiempos. Fue Starkey el que introdujo a Boyle en la temática alquímica, y por varios años Boyle, influenciado por Starkey y sus (erróneas) ideas, perdió grandes cantidades de tiempo (y de dinero) con todos estos experimentos antimoniales. Lo mismo se puede decir de Newton. Ninguno, incluyendo al propio Starkey, cuyos cuadernos de laboratorio no enseñan más que fracaso tras fracaso, vio jamás ninguna "tintura", ni mucho menos la Piedra, salir de semejantes experimentos. Estas ideas sobre el antimonio llegaron a estar muy difundidas en la segunda mitad del siglo 17, tanto así que en la primera década del siglo 18 el químico inglés, George Wilson, en el apéndice a la tercera edición de su "Curso de Química", dedicado al tema de la transmutación de los metales, relata, entre otros, sus experimentos sobre este asunto del mercurio destilado de las amalgamas con el régulo estrellado de antimonio. No hace falta decir que cosechó el mismo fracaso que todos los que se han entretenido con semejantes ideas.

En definitiva, la supuesta "vía" del antimonio no es ninguna cosa por el estilo. Se trata simplemente de una especulación de Starkey, que fue aceptada de manera poco crítica por muchos investigadores como si de una especie de "verdad" confirmada se tratara."

Sumamente esclarecedor en su exposición, nosotros creemos firmemente que está idea fue extendida en demasia y muchos que siguen los entretejidos antimoniales están condenados al fracaso y la desilusión.

En lo personal conocimos un alquimista que logró la Piedra a través del proceso de la vía de las amalgamas antimoniales , usando la manteca de antimonio. El resultado era una sustancia en todo parecida a la piedra filosofal, (caracteristicas, color, peso, estructura) pero que, pese a comportarse como la piedra no transmutaba y no era una medicina. Lo peor: era un elemento altamente tóxico.

Nuestro amigo nos confesó estas palabras:

Luego de años y años de buscar la piedra utilizando el Antimonio, he llegado a la penosa conclusión de que el último gran engaño, la última gran mentira de todos los alquimistas ha sido enseñarnos ese sendero. He obtenido la piedra por ese proceso, coincidiendo con lo que relatan los tratados, tengo un elemento que se comporta extraño a la naturaleza, pero sólo eso, he dado con eso, no hay transmutación, ni hay medicina, por el contrario, es un elemento altamente tóxico lo que he obtenido”.

Y desde luego que si se usan materiales o minerales tóxicos como cinabrio, antimonio, el resultado habrá de ser tóxico. La idea Basilintesca de que con un veneno se pude hacer una gran medicina no se ajusta a una verdad sino una suposición errónea.

Por otro lado, hemos visto personas que siguieron la vía del Cinabrio, y al preparar el mercurio en retiradas oportunidades se han visto afectados en sus pulmones por las emanaciones mercuriales, viviendo hoy día con un tanque de oxigeno por donde vayan. En lugar de obtener la salud ilimitada, como promulgan algunos tratados, han obtenido una pésima salud. No vamos a citar los casos de accidentes graves al explotar un horno o escapar ácidos y preparaciones de potasa. Sólo podemos decir que la Piedra es un regalo de Dios, y no creemos que Dios se complique en sus regalos.

Es la mente humana, siempre rebuscada, la que crea formulas extrañas y ligadas con peligrosidad para llegar a un fin. La mente humana cree, en el fondo, que si algo no cuesta lo suficiente no se puede lograr. La realidad es que lo sencillo se logra siempre que sepamos el camino correcto.

Muchos están encantados con la idea de un largo y penoso camino de experimentación, de latigos contra espaldas, y de trabajos de Hercules tediosos para lograr arrimarse al secreto. Si algo es ajeno a esto, coinciden muchos, no es un camino.

Muy por el contrario, debemos decir que justamente el camino es aquel que , en casi todos los buenos tratados es descripto. A saber:

1. Que la Obra es una tarea de niños o mujeres.
2. Que es sencilla de hacer y que requiere pocos gastos.
3. Que una materia, y sólo una, basta para comenzar y terminarla.


Y son esos mismos tratados que hablan así de la Alquimia los que, muchas veces, se ponen a hablar de Antimonio, Cinabrio, y muchos materiales más contradiciendo de forma clara estos preceptos. Pues por algo lo hacen. Porque al camino siempre hay que dejarle algo de espinas para que no se descubra de forma sencilla.

En nuestra más humilde opinión podemos dar fe de que si no se abre las puertas de la naturaleza no se puede lograr nada. Y a pesar que muchos consideren mezclas de sales, antimonio, cinabrio, mercurio, azufre, etc para lograrlo, esas son quimiquerias. Mezclar aquí y allá no deja de ser algo quimico por donde se lo vea. Para abrir las puertas de la naturaleza sólo conocemos una forma: a través de la muerte, representada por la putrefacción.

Cristiano

Saturday, August 30, 2008

ALKYMIENS MYSTERIER

En el año 1990 apareció un libro muy curioso y penetrante escrito por una mujer Danesa, con seudónimo Merelle. Hacía tiempo que no leiamos una obra tan interesante y que toca la alquimia desde un punto de vista diferente a Fulcanelli y el resto de alquimistas modernos.

La danesa hacía mención que había logrado la piedra (la foto que ven es la piedra, según ella, son cristales que tienen la cualidad como sustancia de cambiar a los metales en oro). En su libro nos habla de experimentos a hacer con el rocío, y con ácidos para dar como resultado una piedra transmutatoria.

Tras analizar el Mutus Liber y antiguos tratados, la danesa Merelle llega a la conclusión que todos los alquimistas en la antiguedad estuvieron buscando un elemento para disolver el oro, y que esto es y era el quid de la cuestión. Por eso, revela que sea a través de la sal común, los cuernos de toros o cabra o a través de sulfuros de hierro, los antiguos buscaban la forma de hacerse con una especie de ácido.

Un ácido capaz de disolver el oro. Hoy sabemos que ese ácido es el llamado "Agua Regia" (conformado por otros dos ácidos, que los antiguos supieron simbolizar sabiamente). La danesa Merelle en base a sus experiencias explica que habrá que disolver el oro con este ácido, usándolo a guisa de Alkaest para formar un cloruro de oro que , a través de Carbonato de Potasio (Mira ese Roble!) llevará a la materialización de la piedra de los filosofos.

En su libro - que aquel hermano que no lo tenga, por favor, solicitarnoslo que con gusto lo enviamos por correo electronico en PDF -da una fórmula eficaz para lograr la piedra y pone muchas fotos ilustrativas del proceso hasta de plomo y estaño transmutado (foto de aquí).

En suma, la danesa Merelle zanja de forma prágmatica largos y laborioso procesos que solían emprender los antiguos, yéndose a la parte práctica del asunto. Nosotros pensamos que si sea en la vía Breve, la vía de la Sal o del Mutus Liber (y tantas otras) habrá de emplearse el oro para orientar la piedra, ¿por qué pensar que la danesa erra en usarlo de buenas a primeras?.

Si bien en numerosos tratados se menciona que no debe usarse el oro para la Obra. En otros, luego de decir esto, lo citan como necesario para que la transmutación tenga efecto. La pregunta que quedará es si la Piedra que logró la danesa Merelle es la piedra en si misma o un particular.

El que desee hacer la experiencia verá que es muy sencilla, en apariencia, y sólo es preciso Oro y un poco de Carbonato de Potasio (sal de Roble). Por lo demás, es una obra excelente y recomendamos su lectura atenta.